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1A1 EL BONILLO por Carlos Escolástico

 

1A1 comenzó como un estudio antropológico del rostro y ha terminado como una reflexión sobre la existencia del ser humano y el paso del tiempo. Así este abrumador desfile de imágenes se ha convertido en una sola imagen, un solo instante formado por todos los instantes, cientos de personas que son una sola persona a la que podemos observar simultáneamente en todos los instantes de su vida.

Como decía Borges en su obra El Aleph “Lo que vieron mis ojos fue simultáneo: lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es”.

Hace cuatro años puse en marcha, sin saber muy bien porqué, este ambicioso proyecto que ahora presento. El resultado son estas mil ochocientas imágenes, algo más de la mitad de la población, que dejan a nuestro alcance una ingente cantidad de expresiones lo suficientemente neutras como para permitir la observación de la evolución de un rostro que inevitablemente tiene algo en común con todos los demás.

Un trabajo bastante más arduo de lo que esperaba, manejar tal cantidad de imágenes no es tarea fácil, pero también más emocionante. La principal alegría, que compensa con creces todo el esfuerzo realizado, es saber que mis vecinos confían tanto en mi como para mostrarse tal cual son ante mi cámara, para permitir ese acto de intimidad tan grande que consiste en dejarse ver el alma a través del espejo que son los ojos.

Mi forma de agradecer esta confianza es la exposición que ahora quiero compartir con vosotros junto a mi secreto mejor guardado: A veces basta mirar a una sola persona a los ojos para ver la belleza de la humanidad entera, solo hay que observar con atención.

Gracias por compartir vuestra belleza.